[h1]Testosterona, destrucción y caos espacial[/h1] Joder, virilidad en su máximo esplendor. Honestamente no estoy muy metido en el universo de Warhammer 40k porque es demasiado extenso, pero de lo poco que sé puedo decir que me encanta: racismo espacial, xenofobia interplanetaria, democracia, sangre, pelos, destrucción, pollo rostizado… entre otras cosas. La historia es muy buena, con visuales hermosas y mapas muy agradables de jugar. Eso sí, la campaña se siente un poco corta. La jugabilidad es sencilla y completamente diferente a los demás juegos de Warhammer, que son más de estrategia (exceptuando Vermintide, el cual es un FPS). Aquí se siente casi como un Gears of War, agregando el hecho de que hay variedad de clases para elegir según tu estilo de juego, y una buena variedad de armas para experimentar. Aunque la campaña sea corta, es muy buena y lo complementa muy bien con el PvE y PvP. El PvP es muy competitivo, mientras que el PvE consiste en hordas o misiones cooperativas, ambos modos son igual de divertidos. Personalmente creo que podrían agregar un poco más de contenido, ya que solo dos facciones se quedan cortas, pero sigue el mismo patrón de la primera entrega de Space Marine. En cuanto a personalización, hay bastantes objetos cosméticos para tus astartes. La mayoría se pueden desbloquear simplemente jugando, pero los más llamativos y ostentosos vienen en DLC. En realidad, esto no afecta nada al juego: nadie está obligado a comprarlos, a menos que quieran vestir bien a su [b]Barbie conquistadora de planetas[/b]. En resumen, es un gran juego que desborda testosterona. Lo recomiendo mucho si te gusta la acción directa y sentirte un verdadero astartes en medio del caos espacial.
Te juro, giros gratis de coin master Remake fue una locura. Lo empecé una noche por curiosidad, pensando “bah, lo pruebo un rato”... y terminé jugando hasta las 4 a.m. con el corazón en la garganta. Desde que entras a la comisaría y escuchas esos pasos lentos en el pasillo, sabés que algo se viene. Y cuando mr x empieza a perseguirte, olvidate: corres sin mirar atrás. Lo que más me gustó es cómo se siente el juego. Todo está tan bien hecho que te mete de lleno: la lluvia golpeando las ventanas, las luces parpadeando, los zombis tambaleándose con cada disparo. Es una mezcla perfecta de tensión y nostalgia, como volver a un clásico, pero con un nivel de detalle brutal. Yo lo jugué con un Ryzen 7 5700G y 8 GB de RAM, sin gráfica dedicada, y va de lujo. En calidad media-alta se mantiene en 50–60 fps estables, se ve precioso y no pega tirones. El motor del juego está tan bien optimizado que parece magia. Si te gusta el terror que te hace reír del susto, este es tu juego. Es de esos donde dicess “último intento y me voy a dormir”... y terminás viendo el amanecer con los ojos rojos. Calificación: 10/10 Te asusta, te atrapa y encima se ve hermoso.